El siguiente texto fue publicado por el Dr. Jordan Peterson. Puedes encontrar más material y apoyar su trabajo en su página https://jordanbpeterson.com/

Traducido por Ram Gallegos 21/03/2017

 

Puedes utilizar este documento para escribir un excelente ensayo de principio a fin utilizando un proceso de diez pasos. La mayoría de las veces, a los estudiantes o próximos escritores de ensayos se les da sólo información básica acerca de cómo escribir, y mucha de esa información se centra solamente en el formato. Estos detallecons son necesarios, pero obviamente escribir es más que la mera aplicación de un formato. Si escribes tu ensayo de acuerdo a este plan, y completas cada paso, producirás un ensayo que será, al menos, muy bueno. También aprenderás exactamente cómo escribir un ensayo, lo cual constituye un aprendizaje muy valioso.

 

Parte Uno: Introducción

¿Qué es un ensayo?

Un ensayo es un escrito relativamente corto sobre un tema particular. Sin embargo, la palabra ensayo también significa tratar o ensayar. Un ensayo, por lo tanto, es un texto corto escrito por alguien que pretende explorar un tema o responder alguna pregunta.

¿Por qué molestarse en escribir un ensayo?

La mayoría de las veces, los estudiantes escriben ensayos sólo porque se los indica el instructor del curso. Por ello los estudiantes llegan a pensar que los ensayos son importantes principalmente para demostrarle al profesor su conocimiento. Esta es una visión simple y peligrosamente equivocada (a pesar de que escribir para demostrar conocimientos sea necesario en la práctica).

La razón principal para escribir un ensayo es para que el escritor pueda formular y organizar un conjunto de ideas informadas, coherentes y sofisticadas acerca de algo importante.

¿Por qué es importante preocuparse por desarrollar ideas sofisticadas? Para empezar, porque no hay diferencia entre hacer eso y pensar. Pensar es importante porque es más probable que la acción basada en el pensamiento sea menos dolorosa y más productiva que la acción basada en la ignorancia. Así es que, si quieres tener una vida caracterizada por la competencia, la productividad, la seguridad, la originalidad y el compromiso, en vez de una que sea desagradable, brutal y corta, necesitas pensar cuidadosamente acerca de los temas importantes. No hay una mejor manera de hacer esto que escribir. Esto se debe a que escribir extiende tu memoria, facilita la edición y clarifica tu pensamiento.

Puedes escribir más de lo que puedes recordar con facilidad, por lo que tu capacidad para considerar un número de ideas al mismo tiempo se expande. Además, una vez que esas ideas se escriben, puedes moverlas de lugar y cambiarlas, palabra por palabra, oración por oración, párrafo por párrafo. También puedes rechazar ideas que parezcan deficientes después de haberlas considerado más detalladamente. Si rechazas ideas deficientes, con lo único que te quedarás es con ideas buenas. Puedes mantenerlas y usarlas. Entonces tendrás ideas buenas y originales a tu disposición, y podrás organizarlas y comunicarlas.

Considera tu éxito en el transcurso de una vida. Piensa en esto: la persona que puede formular y comunicar el mejor argumento casi siempre gana. Si quieres un trabajo, deberás justificar por qué deberían dártelo. Si quieres un aumento, tienes que convencer a alguien de que lo mereces. Si estás tratando de convencer a alguien en la validez de tu idea, tienes que debatir sus méritos exitosamente, en particular si hay más personas con ideas rivales.

Si afinas tu capacidad de pensar y de comunicarte como consecuencia de escribir, estarás mejor armado. La pluma es más fuerte que la espada, como dice el refrán. No se trata de un cliché barato. Las ideas cambian el mundo, particularmente cuando se escriben. Los romanos construyeron edificios, y tanto los romanos como los edificios ya no están aquí. Los judíos escribieron un libro, y siguen aquí, así como el libro. Así es que resulta que las palabras pueden durar más que las piedras y tener más impacto que imperios enteros.

Si aprendes a escribir y a editar, también podrás identificar la diferencia entre buenas ideas, presentadas con inteligencia, y malas ideas presentadas por pensadores desordenados y sin habilidad. Eso significa que podrás ser capaz de separar el trigo de la paja. Entonces podrás ser influenciado adecuadamente por ideas profundas y sólidas en vez de caer preso de modas, caprichos e ideologías absurdas, que pueden resultar en un peligro desde trivial hasta mortal.

Aquellos que pueden pensar y comunicarse son simplemente más poderosos que aquellos que no, y poderosos en el buen sentido, en el sentido que se refiere a “ser capaz de realizar un rango amplio de cosas de manera competente y eficiente”. Además, entre más subas en la escalera de la competencia, con tus ideas bien formuladas, se vuelve más importante el pensamiento y la comunicación. En la cima de las jerarquías más complejas (leyes, medicina, academia, negocios, teología, política) no existe nada tan necesario y valioso. Si puedes pensar y comunicarte, también puedes defenderte y defender a tus amigos y familiares, cuando sea necesario. Y será necesario en varios puntos de tu vida.

Finalmente, es muy útil entender que tu mente está organizada verbalmente, en los niveles más altos y abstractos. Por ello, si aprendes a pensar, a través de la escritura, desarrollarás una mente bien organizada y eficiente. Una mente bien fundamentada y certera. Esto también significa que estarás más saludable, mental y físicamente, ya que la falta de claridad y la ignorancia se convierten en estrés innecesario. El estrés innecesario hace que tu cuerpo sobre reaccione a cosas que de otra manera serían vistas como asuntos triviales. Esto ocasiona una pérdida excesiva de energía y un envejecimiento acelerado (acompañado de todas las consecuencias negativa para la salud relacionadas con el envejecimiento).

Así que, a menos que quieras seguir siendo un peso ligero ignorante y enfermo, aprende a escribir (y a pensar y a comunicarte). De otro modo, aquellos que sepan te pasarán por encima y te sacarán del camino. Tu vida será más difícil en la jerarquía de dominación que inevitablemente habitarás, y envejecerás rápido.

Nunca subestimes el poder de las palabras. Sin ellas aún estaríamos viviendo en los árboles. Así que cuando estás escribiendo un ensayo, estás aprovechando la total grandeza de la cultura en tu vida. Es por eso que escribes un ensayo (aún si te lo han asignado). Olvida esto y estarás haciendo algo estúpido, trivial y aburrido. Recuérdalo y estarás conquistando lo desconocido.

Una nota sobre la tecnología

Si eres un estudiante o alguien que escribirá mucho, deberías adquirir la tecnología adecuada, en especial ahora cuando es tan barato hacerlo. Obviamente, necesitas una computadora. No tiene que ser tan buena, aunque un disco duro digital es una buena inversión para obtener más velocidad. De manera menos obvia, necesitas dos pantallas, una al lado de la otra. No tienen que ser más grandes que 19 pulgadas. Incluso un monitor de 17 pulgadas servirá. Entre mayor resolución, mejor. Necesitas dos pantallas para poder presentar tu material referenciado en una y tu ensayo (incluso dos versiones de tu ensayo, una junto a la otra) en otra.

Tener apoyos visuales extras en verdad ayuda. Te hará menos desorganizado y más eficiente. Un buen teclado (como el teclado Natural Ergonomic de Microsoft) también es una excelente inversión. Los teclados convencionales lastimarán tus manos si los usas continuamente, y entre menos utilices el teclado de las computadoras portátiles, mejor. Utiliza también un buen ratón y no un touchpad, que requiere demasiados movimientos meticulosos para alguien que en verdad está trabajando. Configura el teclado para poder observarlo justo en el centro cuando te encuentres sentado en posición recta. Utiliza una silla decente y siéntate de manera que tus pies puedan descansar cómodamente en el piso cuando tus rodillas estén dobladas 90 centímetros. Estos no son temas triviales. Puedes pasar horas trabajando en tus escritos, por lo que tienes que configurar un espacio de trabajo que no te incomode. De lo contrario, tendrás otra buena razón para evitar tus tareas y trabajos.

Una nota sobre el uso del tiempo

Los cerebros de las personas funcionan mejor en la mañana. Levántate. Come algo. Eres más listo y resiliente después de haber dormido y comido bien. Hay muchas investigaciones robustas que demuestran esto. Tomar sólo café es contra producente. Ingiere algo de proteína y grasa. Haz un licuado con fruta y yogurt (del verdadero, entre menos industrializado mejor). Sal y compra un desayuno barato, de ser necesario. Come a como de lugar. Prepárate para pasar entre 90 minutos y tres horas escribiendo. Incluso 15 minutos pueden ser útiles, particularmente si se escribe a diario.

No esperes tener un gran bloque de tiempo libre para empezar. Nunca tendrás grandes bloques de tiempo libre en tu vida, así que no hagas que tu éxito dependa de lo inexistente. Los escritores más efectivos escriben a diario, aunque sea un poco.

Date cuenta que cuando recién te sientas a escribir tu mente se rebelará. Está llena de otras ideas que pelearán por dominarla. Podrías estar viendo Facebook, o Youtube, o limpiando las motas de polvo bajo tu cama, o reacomodando tu obsoleta colección de CDs, o escribiéndole a un viejo amor, o leyendo un libro de otro curso, o comprando los víveres que necesitas, o lavando la ropa, o durmiendo una siesta, o saliendo a caminar (porque necesitas el ejercicio), o llamándole a un amigo o pariente. La lista es interminable. Cada parte de tu mente que está conectada con esas cosas te hará saber de sus deseos e intentará distraerte. Sin embargo, esos fastidiosos demonios pueden ser aplastados con paciencia. Si te resistes a ser tentado por quince minutos (25 en un mal día) encontrarás que el clamor en tu mente se calmará y serás capaz de concentrarte en escribir. Si haces esto día tras día, encontrarás que el poder de esas tentaciones no disminuirá, pero la duración de sus intentos por distraerte si lo hará. También encontrarás que incluso en los días donde concentrarse resulta muy difícil, serás capaz de escribir productivamente un poco si te empeñas en ello.

Tampoco te engañes con la idea de que escribirás durante seis horas. Existe un máximo, en especial si quieres que tu trabajo se sostenga diariamente. No esperes hasta muy tarde para comenzar a escribir y así evitarás atiborrarte de manera insensata. Date un descanso después de buenos periodos de concentración constante. Tres horas productivas son mucho mejores que auto engañarte con diez horas de improductividad, incluso en la biblioteca.

Parte Dos: Niveles de Resolución

Palabras, oraciones, párrafos y más

Un ensayo, como cualquier escrito, existe en múltiples niveles de resolución (o detalle), simultáneamente. Primero está la selección de las palabras. Segundo, la construcción de la oración. Cada palabra debe ser precisamente la palabra correcta, en el lugar correcto dentro de cada oración. La oración misma debe presentar una idea que sea parte de la idea presentada en el párrafo, de una manera gramaticalmente correcta. Cada oración debe estar propiamente construida y secuenciada dentro del párrafo, el tercer nivel de resolución. Como regla general, un párrafo no debe tener más de 10 oraciones o 100 palabras. Puede que esto parezca una regla estúpida, porque es arbitraria, Sin embargo, debes dejar que te guíe hasta que encuentres una mejor forma de trabajar. Tienes poco derecho a quebrar las reglas hasta que las hayas dominado.

Esta es una pequeña historia para ilustrar esta idea, tomada en parte de un documento llamado Codex Bezae:

Cristo caminaba en la calle durante el Sabbath, cuando se suponía que los buenos judíos de esa época no debían trabajar. En un foso ve a un pastor tratando de rescatar a su oveja del hoyo en el que habia caído. Hacía mucho calor y, claramente, la oveja no se encontrará en buenas condiciones si pasa todo el día bajo el sol del desierto. Por otra parte, es Sabbath. Cristo miró al pastor y le dijo, “Hombre, si en verdad sabes lo que haces, bendito seas: pero si no lo sabes, estás maldito y eres un transgresor de la ley.” Y, entonces, siguió su camino.

El punto es el siguiente: existe un día de descanso por una razón. De otra manera la gente trabajaría todo el tiempo. Entonces, estarían crónicamente infelices y exhaustos. Competirían entre ellos hasta la muerte. Así que, si es momento para que todos descansen, hay que descansar y no romper la regla. Sin embargo, tampoco es bueno dejar que una oveja muera bajo el sol ardiente cuando unos pocos minutos de trabajo pueden salvarla. Así que, si respetas la regla, y eres consciente de su importancia, y te das cuenta de que sirve como defensa contra el caos de lo desconocido, y aun así estás dispuesto a quebrarla, cautelosamente, porque las particularidades de la circunstancia así lo demandan, entonces tendrás más poder. Si solo eres un narcisista descuidado, ignorante y antisocial, entonces ten cuidado. Rompes una regla bajo tu propio riesgo, lo sepas o no.

Las reglas existen por una razón. Sólo se te permite quebrarlas si eres un maestro. Si no eres un maestro, no confundas tu ignorancia con creatividad o estilo. La escritura que sigue las reglas es más fácil para los lectores, ya que saben a grandes rasgos qué esperar. Así que las reglas son convenciones. Como todas las convenciones, algunas veces son sub-óptimas. Pero no tan a menudo. Así que, para empezar, utiliza las convenciones. Por ejemplo, proponte que tus párrafos tengan 10 oraciones o 100 palabras de extensión.

Un párrafo debe presentar una sola idea utilizando varias oraciones. Si no puedes pensar en 100 palabras sobre tu idea, es probable que no sea una muy buena idea, o que necesites pensar más acerca de ella. Si tu párrafo se extiende en 300 palabras, o más, es posible que tenga más de una idea en ella, así que deberías dividirla.

Todos los párrafos deben ser organizados en una progresión lógica, de principio a fin. Este es el cuarto nivel de resolución. Tal vez el paso más importante a la hora de escribir un ensayo sea organizar los párrafos en el orden correcto. Cada uno es un peldaño en el destino final de tu ensayo.

El quinto nivel de resolución es el ensayo como un todo. Cada elemento del ensayo puede ser correcto, cada palabra, cada oración, cada párrafo (incluso el orden de los párrafos) y aun así el ensayo puede fallar porque no es interesante o importante. Les es muy difícil a los escritores competentes, pero poco inspirados, entender este tipo de falla ya que los críticos no pueden señalarla específicamente. No hay respuesta a la pregunta “exactamente ¿dónde cometí el error?”. Tal ensayo simplemente no es bueno. Un ensayo sin originalidad o creatividad puede entrar en esta categoría. Algunas veces alguien creativo, que no es técnicamente un escritor experto, puede caer en el error contrario: su selección de palabras es pobre, sus oraciones mal construidas y pobremente organizadas en los párrafos, los párrafos en un orden ininteligible sin relación entre sí y, aun así, el ensayo puede triunfar porque presenta ideas valiosas que buscan desesperadamente ser expresadas.

Niveles adicionales

Podrías pensar que no hay nada más en un ensayo además de estos cinco niveles de resolución o detalle, pero no es así. Esto es algo que primero notaron, tal vez, los filósofos (en otras áreas tan reprobables y destructivos) conocidos como posmodernos. Un ensayo necesariamente existe dentro de un contexto de interpretación que integra al lector (nivel seis) y a la cultura en la que se encuentra el lector (nivel siete), que consiste en parte en los supuestos que este traerá al ensayo. Los niveles seis y siete tienen raíces profundas en la biología y la cultura. Podrías preguntarte “¿por qué necesito saber esto?”, pero si no lo haces no estás considerando a tu audiencia, y eso es un error. Parte del propósito del ensayo es ordenar tu mente, pero otra parte, igual de importante, consiste en comunicarte con una audiencia.

Para que el ensayo tenga un éxito magnífico, tiene que funcionar en todos estos niveles de resolución de forma simultánea. Esto es muy difícil, pero es en esa dificultad donde se encuentra el valor del acto de escribir.

Consideraciones sobre la estética y la fascinación

Esto no es todo lo que se debe manejar propiamente a la hora de escribir un ensayo. También deberías buscar ser breve, lo cual se refiere a expresarse de forma concisa y eficiente, al igual que bello, que se refiere al aspecto melódico o poético de tu lenguaje (en todos los niveles necesarios de análisis). Finalmente, no deberías aburrirte, ni ser aburrido. Si te aburres mientras escribes, significa que lo estás haciendo mal. Y también aburrirás a tu audiencia. Míralo de este modo: te aburres por una razón, y a menudo es una buena razón. Puedes aburrirte mientras escribes tu ensayo porque en realidad te estas mintiendo a ti mismo de una manera muy profunda acerca de lo que estás haciendo y por qué lo estás haciendo. Tu mente, independiente de tu ego, no puede ser engañada para ponerle atención a algo que piensas que es aburrido o inservible. Automáticamente se referirá a ello como algo que no merece atención, y hará que te aburras por ello.

Si tu ensayo te aburre, es porque has elegido el tema equivocado (uno que te es indiferente a ti y, con toda seguridad, a los demás) o estás abordando un buen tema de manera deficiente. Tal vez te sientes resentido por tener que escribir un ensayo, o le temes a la recepción que tenga, o eres perezoso, o ignorante, o indebida y arrogantemente escéptico, o algo por el estilo.

Tienes que establecerte en el estado mental adecuado para escribir propiamente. Ese estado mental es en parte estético. Tienes que tratar de producir algo de valor, belleza y elegancia. Si piensas que eso es ridículo, entonces eres demasiado estúpido en este momento para escribir apropiadamente. Necesitas meditar amplia y arduamente sobre por qué te atreverías a asegurar que el valor, la belleza y la elegancia no son atributos dignos de tu búsqueda. ¿Planeas conformarte con lo feo y lo vulgar? ¿deseas destruir en lugar de construir?

Debes elegir un tema que sea importante para ti. Esto debe ser formulado como una pregunta que quieras responder. Esta es probablemente la parte más difícil de escribir un ensayo: elegir la pregunta adecuada. Tal vez tu instructor te ha proporcionado una lista de temas y piensas por ello te has librado de elegir la pregunta adecuada. No es así. Aún tienes que determinar cómo escribir acerca de alguno de esos temas de manera que sea atractiva para ti. Es una labor moral y espiritual.

Si has identificado propiamente algo que te interese, entonces debes alinearte con los niveles más profundos de tu psiquis, tu espíritu. Si estos niveles profundos no quieren o no necesitan una respuesta a la pregunta que has hecho, no es posible que estés interesado en ella. Así que tu interés es una evidencia de la importancia del tema. Tú, o alguna parte de ti, necesita la respuesta. Y esa necesidad puede ser tan profunda como la vida misma. Alguien desesperado, por ejemplo, puede encontrar la pregunta “¿por qué vivir?” extremadamente interesante, y precisa de una respuesta para hacer que el sufrimiento de la vida adquiera sentido. No es necesario que cada pregunta que abordes o intentes contestara tenga tal nivel de importancia, pero no deberías desperdiciar tu tiempo con ideas que no te atrapen.

Así que la actitud adecuada es la del interés y la sensibilidad estética.

Habiendo dicho esto, recuerda lo siguiente: terminado es mejor que perfecto. Muchas personas reprueban una clase o asignatura, o un proyecto, no porque escriban mal y obtengan una nota reprobatoria, sino porque no escriben en absoluto y obtienen cero. Los ceros son muy malos. Son el hoyo negro de los números. Los ceros hacen que falles. Los ceros arruinan tu vida. Los ensayos entregados, sin importar que tan mal estén escritos, por lo menos pueden darte una nota aprobatoria. Así que no seas un completo idiota auto-destructivo. Entrega algo, sin importar que tan patético pienses que es (y sin importar que tan acertada sea tu opinión al respecto).

Parte tres: el tema y la lista de lectura

El objetivo principal de un ensayo es responder una pregunta central. Aquí hay algunas preguntas centrales potencialmente interesantes:

  • ¿Existe la maldad?
  • ¿Todas las culturas merecen el mismo respeto?
  • ¿Cómo debe un hombre y una mujer tratarse mutuamente en una relación?
  • ¿Qué hace a una buena persona?

Estos son temas bastante generales y abstractos. Eso los vuelve filosóficos. Los buenos temas no tienen que ser tan generales. Aquí hay algunos temas buenos y más específicos:

  • ¿Cuáles fueron los eventos clave durante el gobierno de Julio César?
  • ¿Cuáles son los elementos más importantes de la teoría de la evolución de Charles Darwin?
  • ¿Es “Fiesta” de Ernst Hemingway un libro importante?
  • ¿Cómo se pueden comparar las teorías sobre la psique de Sigmund Freud y Carl Jung?
  • ¿En que diferían las conceptualizaciones de Newton y Einstein respecto al tiempo?
  • ¿Fue la reciente guerra en Irak justa o injusta?

Puedes comenzar tu proceso de escritura de dos maneras diferentes. Puedes enlistar los temas que te han sido asignados, o enlistar diez o más preguntas que te gustaría contestar, si es que se te pidió que escogieras tu propio tema, o puedes comenzar a crear y finalizar tu lista de lectura. Si piensas que ya puedes identificar temas potenciales de interés, empieza por elegir los temas. Si no estás seguro, comienza con la lista de lectura.

Elige entre Temas y Lista de lectura

Temas

Escribe los temas en forma de pregunta como en los ejemplos anteriores.

1.

2.

3.

4.

5.

6.

7.

8.

9.

10.

Si no puedes hacer esto, entonces tienes que leer más (algo que de todas formas deberás hacer para completar el ensayo). Por cierto, no existe nada parecido a un bloqueo del lector. Si no puedes escribir es porque no tienes nada que decir. No tienes ideas. En tal situación, no te enorgullezcas de tu bloqueo de escritor. Lee algo. Si eso no funciona, lee algo distinto (tal vez algo mejor). Repite esto hasta que el problema se haya resuelto.

Lista de lectura

Indica aquello que te gustaría o tienes que leer. Esto debería consistir en libros o artículos, de manera general. Si no sabes que libros o artículos podrían ser apropiados o útiles, entonces podrías empezar con artículos en Wikipedia u otras fuentes enciclopédicas y revisar sus listas de referencias para darte una idea sobre lecturas adicionales. Estas fuentes están bien para empezar.

Si encuentras a alguien cuyos escritos son particularmente interesantes o apropiados, a menudo es muy útil identificar aquellos autores que admiran y leen. Puedes hacer esto observando a quienes citan en sus textos o en la lista de referencias. De esta manera puedes, productivamente, descubrir vastas referencias y cuerpos teóricos.

Supón que necesitas entre 5 y 10 libros o artículos por millar de palabras en el ensayo, a menos que se te den otras indicaciones. Una página con texto a doble espacio usualmente contiene alrededor de 250 palabras. Enlista tus fuentes ahora, incluso si tienes que hacerlo deficientemente. Siempre puedes mejorarla después:

Lectura 1.

Notas: (Ve la siguiente sección sobre las notas)

Lectura 3.

Notas:

Lectura 4.

Notas:

Lectura 5.

Notas:

Lectura 6.

Notas:

Lectura 7.

Notas:

Lectura 8.

Notas:

Lectura 9.

Notas:

Lectura 10. (repetir si es necesario)

Notas: (repetir si es necesario)

Una nota psicológica y una nota sobre las notas

Mientras lees, ve si puedes identificar algo que llame tu atención. Esto puede ser algo que piensas que es importante, algo en lo que en verdad discrepes, o algo sobre lo que te gustaría saber más. Tienes que prestar gran atención a tus reacciones emocionales para hacer esto.

También querrás tomar algunas notas. Puedes poner tus notas debajo de la lista de lectura que acabas de realizar.

Cuando tomes notas, no te molestes en hacer cosas sin importancia como subrayar o resaltar las oraciones en el libro. No existe evidencia de que esto sirva. Sólo parece que sirve. Lo que necesitas hacer es leer para entender. Lee un poco, después escribe lo que has aprendido o cualquier pregunta que surja en tu mente. Nunca copies la fuente de manera textual. La parte más importante de leer y recordar es la recreación de lo que has escrito con tu propio lenguaje. Esto es diferente al consejo simplista de “decir las cosas con tus propias palabras”. Se trata del diálogo que estás teniendo con el escritor de tus fuentes. Este es tu intento de contestarle al autor “esto es lo que entiendo que estás diciendo”. Aquí es donde extraerás la esencia del escrito.

Si alguien te pregunta acerca de tu día, no dices “bueno, primero abrí los ojos. Después parpadeé y me los tallé. Después puse mi pie izquierdo en el piso, y después el derecho”. Lo aburrirás hasta morir. En cambio, eliminas los detalles extras y te concentras en comunicar lo que es importante. Esto es exactamente lo que se supone que deberías hacer cuando tomas notas después de leer (después es generalmente mejor, con el libro cerrado, para que no te veas tentado en copiar al autor palabra por palabra con la intención de auto engañarte y pensar que estás trabajando).

Si encuentras que tomar notas de esta manera es difícil, intenta esto. Lee un párrafo. Mira para otro lado. Entonces, dite a ti mismo, en voz alta o baja (si estás en una biblioteca) lo que el párrafo significa. Escucha lo que dijiste y escríbelo después.

Toma de dos a tres veces más notas, por palabra, de las que necesites para tu ensayo. Pensarás que eso es ineficiente, pero no lo es. Para poder escribir claramente sobre algo, o para poder hablar claramente sobre ello, necesitas saber mucho más de lo que de hecho puedas comunicar. Esto te ayuda a dominar los niveles seis y siete, descritos previamente: el contexto en el que el ensayo será entendido. De esas notas deberías poder derivar de 8 a 10 preguntas sobre el tema. Hazlo. Recuerda, pueden ser editadas después. Simplemente escríbelas.

Parte cuatro: el bosquejo

En este punto, debes tener preparada una lista de temas y una lista de lectura. Ahora es momento de elegir un tema.

Escribe el tema

1.

Aquí hay otra regla. El primer borrador que escribas debe ser más extenso que la versión final. Esto para que tengas material extra que puedas desechar. Querrás tener algo para desechar después del primer borrador y, así, sólo quedarte con lo que es bueno. NO es más rápido tratar de escribir exactamente el número de palabras que necesitas en tu primera sesión de escritura. Hacer eso simplemente te vuelve demasiado consciente de lo que escribes. Esta preocupación te hará más lento. Busca producir un primer borrador que sea 25% más extenso de lo que la versión final debería ser. Si se supone que tu trabajo final debe ser de 1000 palabras, entonces deberías escribir 1250 palabras.

Ahora, especifica la extensión de tu ensayo:

Palabras:

o

Páginas:

Añade 25% a las cantidades anteriores

Ahora deberás escribir un bosquejo. Esta es la parte más difícil de escribir un ensayo. Y no es opcional. El bosquejo de un ensayo es como el esqueleto de un cuerpo. Le provee su forma y estructura fundamental. Además, el bosquejo es básicamente el argumento (con las oraciones y palabras que están en función de ese argumento).

Un ensayo de mil palabras requiere un bosquejo de diez oraciones. Sin embargo, el bosquejo fundamental de un ensayo no debe pasar de las quince oraciones, incluso si el ensayo tiene una extensión de varios miles de palabras. Esto se debe a que es difícil tener un argumento que sobrepase esa extensión en mente para revisar la calidad de su estructura. Así que escribe un bosquejo de entre diez a quince oraciones para tu ensayo, y si es mayor a mil palabras, entonces realiza sub-bosquejos para cada oración del bosquejo principal. Aquí hay un ejemplo de un buen bosquejo simple:

Tema: ¿Quién fue Abraham Lincoln?

  • ¿Por qué Abraham Lincoln es digno de ser recordado?
  • ¿Cuáles fueron los eventos cruciales de su juventud?
  • ¿De su adolescencia?
  • ¿De su madurez temprana?
  • ¿Cómo fue que ingresó a la política?
  • ¿Cuáles fueron sus desafíos más importantes?
  • ¿Cuáles eran los problemas políticos y económicos más importantes de su tiempo?
  • ¿Quiénes eran sus enemigos?
  • ¿Cómo trataba con ellos?
  • ¿Cuáles fueron sus mayores logros?
  • ¿Cómo murió?

Aquí hay un ejemplo de un buen bosquejo para ensayos de más de mil palabras:

Tema: ¿Qué es el capitalismo?

  • ¿Cómo se ha definido el capitalismo?
    • Autor 1
    • Autor 2
    • Autor 3
  • ¿Dónde y cómo se desarrolló el capitalismo?
    • País 1
    • País 2
  • ¿Cómo se desarrolló el capitalismo en los primeros 50 años de su aparición?
    • ¿Cómo se desarrolló el capitalismo en los segundos 50 años de su aparición?
    • (Repetir si es necesario)
  • ¿Cuáles fueron sus repercusiones históricas?
    • (escoge la cantidad de siglos que sean necesarios)
  • ¿Ventajas del capitalismo?
    • Generación de riqueza
    • Avances tecnológicos
    • Libertad personal
  • ¿Desventajas del capitalismo?
    • Distribución desigual
    • Contaminación y externalización de costos
  • ¿Alternativas al capitalismo?
    • Fascismo
    • Comunismo
  • ¿Consecuencias de estas alternativas?
  • ¿Desarrollo potencial futuro?
  • Conclusión

 

Se consciente de la tendencia a escribir introducciones y conclusiones banales, repetitivas y clichés. A menudo es útil escribir una introducción estándar (¿cuál es el propósito de este ensayo? ¿Cuál será su procedimiento?) y una conclusión estándar (¿Cómo procedió este ensayo? ¿cuál fue su propósito?) pero deberían desecharse después. Ahora, escribe tu bosquejo. Intenta escribir un título por cada 100 palabras del ensayo. Puedes añadir sub divisiones, como en el ejemplo anterior sobre el capitalismo.

Escribe tu bosquejo aquí:

  1. Bosquejo, oración 1:
  2. Bosquejo, oración 2:
  3. Bosquejo, oración 3:
  4. Bosquejo, oración 4:
  5. Bosquejo, oración 5:
  6. Bosquejo, oración 6:
  7. Bosquejo, oración 7:
  8. Bosquejo, oración 8:
  9. Bosquejo, oración 9:
  10. Bosquejo, oración 10 (repite de ser necesario):

 

Parte cinco: párrafos

Ahora que has completado tu bosquejo, escribe entre diez y quince oraciones por encabezado del bosquejo para completar tus párrafos. Podrás encontrar útil añadir sub divisiones adicionales a tu bosquejo, y trabajar alternativamente entre el bosquejo y las oraciones, editando ambas. Usa tus notas, también. Utiliza un interlineado simple en este punto para que así puedas ver más texto a la vez. Aplicarás el formato apropiado después.

No te preocupes demasiado acerca de qué tan bien has estado escribiendo. También es mejor que, en este punto, no te preocupes de las sutilezas en la estructura y gramática de tus oraciones. Es mejor que eso se deje para el segundo gran paso, la edición. Deberías pensar que el proceso de escribir un ensayo es dual. El primer gran paso es el borrador inicial, que puede ser relativamente rápido y descuidado. Para el primer borrador puedes usar tus notas extensivamente y construir el ensayo de manera general. Si en algún punto tu escritura se atasca, simplemente continúa con las demás oraciones del boceto. Siempre puedes regresar.

El segundo gran paso es la edición. La producción (el primer gran paso) y la edición (el segundo) tienen diferentes funciones y deben ser tratadas así. Esto se debe a que una interfiere con la otra. El propósito de la producción es producir. El propósito de la edición es reducir y ordenar. Si tratas de hacer ambas al mismo tiempo, la edición obstaculizará la producción. No es más rápido combinarlas, ni es mejor, y hacer esto solamente te frustará.

Este es un ejemplo de un escrito asociado con una pregunta del bosquejo (nota: se indican los pasajes que requieren cita con el texto (REFERENCIA, 19XX). Más adelante se expondrá el formato de estas referencias.

Oración del bosquejo: ¿Cómo se ha definido el capitalismo?

Algo tan complejo como el capitalismo no se puede definir facilmente. Diferentes autores han ofrecido su opinión al respecto. Tanto los pensadores conservadores como los liberales enfatizan la importancia de la propiedad privada y los derechos de propiedad que la acompañan como piezas clave del capitalismo (REFERENCIA, 19XX). Tal propiedad privada (que incluye bienes valiosos y los medios para producirlos) puede ser comerciada libremente con otros propietarios de bienes en un mercado donde el precio está estipulado por la demanda pública, y no por una agencia central. Los pensadores liberales y conservadores enfatizan la eficiencia de la producción, así como la calidad, y consideran que el lucro es la motivación de la eficiencia. Creen que los bajos costos son una característica deseable de la producción y que la competencia justa ayuda a asegurar los costos bajos que se desean.

El Movimiento Socialista Mundial (REFERENCIA, 19XX), un consorcio internacional de partidos políticos de extrema izquierda, define el capitalismo, en contraste, como la posesión de los medios de producción por una minoría de la población, la clase capitalista, quienes se benefician de la explotación de la clase trabajadora, los productores genuinos, quienes deben vender su habilidad de trabajar por un salario. Los socialistas creen que es solamente el lucro lo que motiva al capitalismo y que tal motivación es esencialmente corrupta. Los ambientalistas modernos tienden a añadir el mundo natural mismo en la lista de objetos de explotación capitalista (REFERENCIA, 19XX). Los pensadores que vienen de la derecha tienden a señalar que los problemas que emergen del sistema capitalista son reales, pero triviales en comparación con lo que producen otros sistemas económicos y políticos, reales e hipotéticos. Los pensadores de extrema izquierda señalan que el capitalismo es la causa central de problemas tan graves como la pobreza, la desigualdad y la degradación ambiental, y piensan que existen otros sistemas económicos y políticos cuya implementación constituiría una mejora.

Tomó dos párrafos comenzar a abordar la primera oración del bosquejo. Observa cómo el ensayo comienza sin referirse a sí mismo. Es mejor decirle al lector en qué consistirá el ensayo y cómo se abordarán los temas que divagar sin sentido al inicio del ensayo, pero es mejor capturar la atención del lector de inmediato sin andarse con rodeos.

Una vez que hayas completado de diez a quince oraciones por cada oración del bosquejo habrás terminado tu primer borrador. Ahora, continúa con la edición.

Parte seis: edición y organización de las oraciones dentro del párrafo

Toma el primer párrafo de tu primer borrador.

Ahora, distribuye cada oración en una sola línea para que se vea así (este ejemplo toma el primer párrafo sobre capitalismo presentado anteriormente):

Algo tan complejo como el capitalismo no se puede definir facilmente.

Diferentes autores han ofrecido su opinión al respecto.

Tanto los pensadores conservadores como los liberales enfatizan la importancia de la propiedad privada y los derechos de propiedad que la acompañan como piezas clave del capitalismo (REFERENCIA, 19XX).

Tal propiedad privada (que incluye bienes valiosos y los medios para producirlos) puede ser comerciada libremente con otros propietarios de bienes en un mercado donde el precio está estipulado por la demanda pública, y no por una agencia central.

Los pensadores liberales y conservadores enfatizan la eficiencia de la producción, así como la calidad, y consideran que el lucro es la motivación de la eficiencia.

Creen que los bajos costos son una característica deseable de la producción y que la competencia justa ayuda a asegurar los costos bajos que se desean.

 

Ahora, escribe debajo de cada oración otra versión de la misma, así:

Los pensadores liberales y conservadores enfatizan la eficiencia de la producción, así como la calidad, y consideran que el lucro es la motivación de la eficiencia.

Tanto los pensadores liberales como los conservadores enfatizan la importancia de la calidad y la eficiencia, y encuentran que ambas son propiamente premiadas por las ganancias.

 

En este ejemplo, el significado de la oración ha cambiado levemente durante la reescritura. Puede ser que la segunda oración sea más fluida que la primera, y también que sea más precisa y significativa. Revisa si puedes cambiar cada oración que has escrito de manera similar:

  • Simplificar y acortar significa mejorar (todas las palabras innecesarias deberían ser eliminadas). No hay nada que mejore más rápidamente la redaccióon de un escritor novato que escribir oraciones cortas. Ve si puedes recortar la extensión de cada oración entre 15 y 25 por ciento. Recuerda, anteriormente trataste de que el ensayo fuera más extenso de lo necesario. Ahora puedes empezar a limpiarlo.
  • Mejorar significa que cada palabra sea precisa y exactamente la palabra adecuada. No caigas en la tentación de usar palabras con las cuales te sentirías incomodo al usarlas en una conversación. A menudo los escritores novatos intentan impresionar a sus lectores con su vocabulario. Esto frecuentemente resulta contraproducente cuando las palabras que se usan son técnicamente correctas pero su connotación no lo es, o que no son apropiadas dentro del contexto de la oración, párrafo o ensayo completo. Un escritor experto identificará tales fallas inmediatamente y las verá por lo que son: formas de camuflaje y engaño. Escribe con claridad utilizando el nivel de vocabulario que domines (tal vez intentando ir un poco más allá, para poder ir mejorando).

Lee cada oración en voz alta y escucha como suena. Si suena extraña, examina si la puedes decir de una mejor forma. Escucha como suena la nueva oración y escríbela. Reescribe cada oración. Una vez que hayas hecho esto con todas las oraciones, lee la versión antigua y la versión nueva; reemplaza la versión antigua si la nueva es mejor. Después, pasa los nuevos párrafos editados en limpio.

Nuevo párrafo 1:

(Repite para cada párrafo)

Nuevo párrafo 2:

Nuevo párrafo 3:

Nuevo párrafo 4:

Nuevo párrafo 5 (etc.):

Ahora intentarás mejorar cada uno de esos párrafos comparando los nuevos párrafos con los antiguos y observando si de verdad han mejorado, antes de pasarlos a la siguiente versión.

Comienza con el párrafo 1. Organízalo en oraciones separadas, como lo hiciste anteriormente, y revisa si las oraciones están en el mejor orden posible dentro de cada párrafo. Copia y pega (o corta y pega) si es que quieres moverlos de lugar para que se encuentren en un mejor orden.

También puedes eliminar oraciones que ya no sean necesarias. Cuando te sientas satisfecho con el primer párrafo (lo que significa que las oraciones son las necesarias, son cortas, causan impacto, y están en el orden correcto) continúa con el siguiente párrafo y haz lo mismo.

Parte siete: re-ordenamiento de los párrafos

Ahora, copia los nuevos párrafos mejorados de la siguiente manera:

Nuevo y mejorado párrafo 1:

Nuevo y mejorado párrafo 2:

Nuevo y mejorado párrafo 3:

Nuevo y mejorado párrafo 4:

Nuevo y mejorado párrafo 5 (etc.):

Ahora, tratarás de mejorar el orden de esos párrafos nuevos y mejorados. Cópialos nuevamente, sin alterarlos, de la siguiente manera:

Nuevo y mejorado párrafo 1 (copia):

Nuevo y mejorado párrafo 2(copia):

Nuevo y mejorado párrafo 3 (copia):

Nuevo y mejorado párrafo 4(copia):

Nuevo y mejorado párrafo 5 (etc.) (copia):

Ahora revisa el orden de los párrafos mismos (como lo hiciste con las oraciones dentro de cada párrafo). Puede ser que ahora, en el proceso de edición, encuentres que el orden de los subtemas dentro de tu bosquejo original ya no es precisamente apropiado, y que es necesario reordenar algunos de esos subtemas. Así que cambia los nuevos y mejorados párrafos que has copiado hasta que estén en un orden más apropiado que como se encontraban originalmente.

Parte ocho: generar un nuevo bosquejo

En este momento, ya habrás producido un segundo borrador bastante decente. Has identificado las fuentes apropiadas, escrito las notas apropiadas, bosquejado tu argumento, construido un primer borrador (párrafo por párrafo), reescrito tus oraciones para que fueran más elegantes y reordenado esas oraciones, así como los párrafos mismos. Has llegado más lejos de lo que muchos escritores llegan jamás. Incluso, podrías estar pensando que has terminado. Pero no es así.

El siguiente paso hará que tu ensayo pase de ser “bueno” a “excelente”. Incluso podrá ayudarte a escribir algo mejor de lo que jamás has producido (mejor en el sentido de que contenga información más rica, precisa, coherente, elegante y bella).

Lee el nuevo ensayo reordenado completo y después continúa con esta guía.

Probablemente pienses que esta parte del proceso sea innecesaria, irritante, o ambas, pero ¿qué vas a saber? Este es el paso que separa a los hombres de los niños, o las mujeres de las niñas, o cualquier versión de ese dicho que sea aceptable, no-sexista y políticamente correcto.

 

 

Acabas de terminar de leer tu ensayo. Trata ahora de escribir un nuevo bosquejo de diez a quince oraciones. No revises tu ensayo mientras haces esto. Si es necesario, regresa a tu ensayo y léelo por completo, y después regresa a este paso. Pero no mires tu ensayo mientras reescribes tu bosquejo. Si te fuerzas a reconstruir tu argumento de memoria, es muy probable que lo mejores. Generalmente, cuando recuerdas algo, lo simplificas, a la vez que retienes lo que es más importante. Por lo tanto, tu memoria puede servir como filtro, removiendo lo que es inútil, preservando y organizando lo que es vital. Lo que estás haciendo ahora es destilar la esencia de lo que has escrito.

Escribe el nuevo bosquejo así:

  1. Nueva oración del bosquejo 1:
  2. Nueva oración del bosquejo 2:
  3. Nueva oración del bosquejo 3:
  4. Nueva oración del bosquejo 4:
  5. Nueva oración del bosquejo 5:
  6. Nueva oración del bosquejo 6:
  7. Nueva oración del bosquejo 7:
  8. Nueva oración del bosquejo 8:
  9. Nueva oración del bosquejo 9:
  10. Nueva oración del bosquejo 10 (repite si es necesario):

Ahora que tienes un nuevo bosquejo, puedes cortar y pegar material de tu ensayo previo. Para hacer esto, abre un nuevo documento de Word al lado del nuevo bosquejo. Después, corta y pega el nuevo bosquejo que has escrito en el nuevo documento de Word. Regresa al documento original que elaboraste en la Parte ocho. Después, corta y pega del ensayo reordenado al nuevo bosquejo.

Encontrarás que no necesitas todo lo que escribiste anteriormente. No temas descartar material innecesario. Estás tratando de eliminar lo que es deficiente y dejar sólo lo necesario.

Una vez que hayas acabado de cortar y pegar tu viejo material en el nuevo bosquejo, copia y pega el nuevo ensayo en un nuevo documento de Word. Ese será tu ensayo final. No olvides ponerle un título.

Parte nueve: repetir

Ahora tienes un tercer borrador, y probablemente es muy bueno. Si en verdad quieres llevarlo al siguiente nivel, entonces puedes repetir el proceso de reescribir las oraciones y reordenarlas, así como reordenar los párrafos y reconstruir el bosquejo. A menudo es una buena idea esperar unos cuantos días para hacer esto, para que así puedas mirar lo que has escrito con una mirada fresca. Entonces podrás darte cuenta de lo que has escrito, en vez de ver lo que piensas que has escrito (algo que sucede cuando intentas editar inmediatamente después de escribir).

Habrás terminado verdaderamente cuando ya no puedas realizar ediciones a tu ensayo que lo mejoren. Generalmente, puedes darte cuenta de esto si tratas de rescribir una oración (o un párrafo) y no estás tan seguro de que la nueva versión sea mejor que el original.

 Parte diez: referencias y bibliografía

Cuando escribes un ensayo que contiene lo que se supone que es un hecho o por lo menos una opinión informada, y la has obtenido de algo que has leído, debes referir esa fuente. De otra manera, siguiendo la convención, las personas te acusarán de plagio, que es una forma de robo (de propiedad intelectual). Existen un gran número de convenciones que puedes seguir para estructurar propiamente tus referencias y bibliografía (que es una lista de libros y artículos que has leído para obtener información relevante general, pero de las cuales no has obtenido ideas específicas que requieran ser referenciadas).

Las convenciones de la American Psychological Association (APA) son comúnmente utilizadas por quienes escriben ensayos. Esta convención generalmente requiere el uso del apellido de los autores de la fuente en paréntesis después de que la oración haya requerido una referencia. Por ejemplo:

Es necesario añadir una referencia después de una oración que contenga una opinión que no es la propia, o un hecho que se ha adquirido de una fuente específica (Peterson, 2014).

La oración también pudo haberse construido así:

Peterson (2014) señala que es necesario añadir una referencia después de una oración que contenga una opinión que no es propia, o un hecho que se ha adquirido de una fuente específica.

También existen muchas convenciones con respecto al uso de citas textuales, que tienen que ser usadas cuando se usan las palabras exactas de alguien, en vez de parafrasearlo. Aquí hay un ejemplo añadiendo el número de página (ficticio) que contiene el material citado en el manuscrito original:

Peterson (2014, p. 19) señala que “la convención de la American Psychological Association (APA) es comúnmente utilizada por quienes escriben ensayos”.

En la lista de referencias del ensayo, el trabajo de Peterson puede enlistarse de la siguiente manera (esta es una referencia ficticia):

Peterson, J. B. (2014). Essay writing for writers. Journal of Essay Writing, 01, 15-24.

Diferentes convenciones se refirieren a diferentes materiales como páginas web, libros y artículos. Todos los detalles del estilo APA pueden encontrarse en http://www.apastyle.org

Tu instructor puede haberte pedido el uso de diferentes convenciones. Puedes encontrar información sobre otras técnicas y reglas en http://www.easybib.com/reference/guide/mla/general.

Es necesario dominar por lo menos una convención. Las reglas son quisquillosas e irritantes. Sin embargo, son necesarias; de esta manera los lectores saben lo que está haciendo el autor. Además, sólo las tienes que aprender una vez, así que haz de tripas corazón y apréndelas.

 

Ahora tu ensayo está completo. Ahora necesitas copiarlo en un nuevo documento de Word y darle el formato adecuado.

Esto significa que los párrafos estén a doble espacio, con una portada, una sangría de cinco espacios al inicio de cada párrafo. Si quieres añadir subtítulos o encabezados, el formato APA tiene reglas al respecto.

Si has llegado hasta aquí, buen trabajo. Si escribes varios ensayos utilizando este método, encontrarás que tu pensamiento se volverá más rico y claro, y también tus conversaciones. No hay nada más vital que adquirir una educación, y no hay nada más vital para tu futuro y el futuro de los que te rodean que la educación.

Buena suerte con tu nueva, organizada y refrescada mente.